
El problema de la piratería, no se solucionara nunca sin un consenso entre todas las partes involucradas. La industria, las administraciones y el consumidor, tienen que buscar cauces para aproximar intereses.
La confrontación y la persecución han demostrado a lo largo de la historia que no son soluciones a largo plazo, nadie vende mas peleándose con sus clientes. Quizás sea algo simple, pero es indicativo de como funciona el mercado actual, un mercado en constante cambio, evolución y crecimiento.
La industria del videojuego es un buen ejemplo, el volumen de negocio es impresionante. El pirateo se ha convertido en un medio de difusión y fomento de la industria muy poderoso, la venta de consolas, periféricos, juegos, suscripciones y servicios asociados, se reduciría drásticamente sin la piratería. Es una realidad palpable, los sistemas que dificultan o imposibilitan la “copia personal”, son los más impopulares y los que menos dinero generan.
A pesar de la piratería inhumana y sangrante, que según estudios de aDeSe, la mitad de los videojuegos que se juegan en España son de origen pirata, el sector de los videojuegos creció el año 2006 un 50,4% y alcanzo los 1.454 millones de euros de facturación. España se ha convertido en el cuarto país europeo en consumo de videojuegos y el sexto a nivel mundial.

La cuestión es sencilla, se debería perseguir solo a las personas que se lucran con la piratería, pero pocos en la industria reconocen que la “piratería” es un buen negocio.
Según la Alianza Internacional para la Propiedad Intelectual y el Departamento de Comercio de Estados Unidos, la piratería en España está fuera de control.
Un año más, España ha sido incluida en la llamada “lista 301”, junto a otros países que no protegen adecuadamente la propiedad intelectual. La polémica Ley de Economía Sostenible y los esfuerzos realizados por el Ejecutivo español para frenar la piratería en Internet son aplaudidos, pero no son razones suficientes para el Gobierno de Estados Unidos, quien ha decidido que España continúe en la lista de países a vigilar.
El “2010 Special 301 Report” incluye un completo análisis sobre la piratería en nuestro país, repleto de estadísticas y casos concretos ocurridos durante 2009. El informe, elaborado por las principales asociaciones de productores y editores de Estados Unidos, la ESA, la MPAA, la BSA y la RIAA, nos aconseja la hoja de ruta a seguir:
Asegurarse que los ISP impidan que sus redes se utilicen para almacenar o transferir contenidos protegidos.
Anular la circular de la Fiscalía sobre propiedad intelectual.
Aumentar el personal para investigar las actividades de Internet, en el Ministerio de Interior, la Guardia Civil y la Policía Nacional.
Permitir que los dueños de los derechos puedan obtener la información necesaria para emprender acciones civiles.
Tomar las acciones necesarias para asegurarse que los modchips y dispositivos similares sean ilegales.
Continuar combatiendo la piratería callejera.
Realizar seminarios sobre propiedad intelectual para jueces y fiscales y aumentar su peso en los estudios de derecho.
Desarrollar una campaña de publicidad efectiva.
Aprobar la Ley de Economía Sostenible con sus previsiones actuales.
Desarrollar legislación contra las infracciones de copyright realizadas por otros medios distintos de páginas Web.
Modificar la ley de protección de datos para facilitar las demandas civiles y criminales.
Modificar la LSSI estableciendo un sistema de aviso-y-retirada y eliminando la actual definición de conocimiento efectivo.
Modificar la Ley de Propiedad Intelectual para dejar claro que los daños y perjuicios deben valorarse, como mínimo, por el valor de mercado de las copias originales.
Una lista de medidas que acojona a cualquiera, capaz de reblandecer las rodillas y relajar los esfínteres del mismísimo Chuck Norris, seguro que hará muy felices a Ramón y CIA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario