
Crear maquinas extrañas que funcionan peor que las que ya están inventadas, esta dentro de las muchas excentricidades que hace el hombre. Un ejemplo fácil son los cacharros inspirados en los estudios de Leonardo Da vinci.
Me vienen a la memoria esos "aparatos voladores" pioneros de la aviación, que siempre terminaban estrellándose, explotando, con los huesos del piloto en el suelo o todo a la vez.
Aun así un ápice de cordura y raciocinio siempre aparece en los mas locos intentos de volar que hizo el hombre. No se había volado aun y no se sabía como hacerlo, todo o casi todo se podía asumir en pos de la carrera contra la gravedad. Reproducir una maquina antigua esta muy bien, ofrece visiones históricas y científicas.
Lo de crear una maquina, solo por ser el primero en crearla, no me parece muy inteligente, pero hay gente para todo, cada cual se entretiene con lo que puede.
El Da Vinci III es una de esas maquinas, también llamado Leonardo III, fue el primer helicóptero, propulsado únicamente por la fuerza de un humano, que logro elevarse del suelo.
En diciembre de 1989, Leonardo III llegó a elevarse 20 cm durante 8 segundos. El supervisor del proyecto, el Dr. Patterson, y un grupo de estudiantes liderados por Neal Saiki, consiguieron el reto hace 20 años.
El proyecto Yuri I, fue el segundo en lograr el despegue y superó al Leonardo III, estableciendo en el año 1994 el récord del mundo actual, alcanzó una altura de 20 centímetros durante un tiempo de 19,46 segundos con una desviación de 9,95 m. Extraoficialmente, logró 24 segundos y 70 cm. Fue diseñado y construido por un equipo de estudiantes de la Nihon Aero Student Group (NASG), liderados por el profesor Akira Naito. Este proyecto fue seguido por el Yuri II. La configuración del rotor recuerda a los pétalos de la flor del Yuri, ligeros, delicados y frágiles.
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